El año 2016 ha sido el más caluroso desde que se tiene datos. Esto implica que 16 de los 17 años más calurosos de la historia han sucedido en el siglo XXI. El año 1998 es el restante. Estos nuevos datos apoyan sin ninguna duda la realidad del calentamiento global del planeta. Dos nuevos estudios, publicados en la revista Science Advances vienen a proporcionarnos aún más claros mensajes de los ya obtenidos hasta ahora sobre la extensión del calentamiento global y de sus dramáticas consecuencias a medio y largo plazo.

El primero de los estudios, realizado por investigadores de la Universidad de California con la colaboración de la NASA y del Instituto de Tecnología de California, se analiza la reciente revisión del incremento de temperatura de la superficie marina realizado por la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera de los EE. UU., conocida como NOAA, por sus siglas en inglés.

Las anteriores estimaciones de la NOAA indicaban que la temperatura media de la superficie de los océanos se estaba incrementando 0,07ºC por década. Sin embargo, utilizando más moderna información y aplicando una serie de técnicas para minimizar estos sesgos, la NOAA ha reevaluado estas medidas y ha corregido sus estimaciones. Según estas correcciones, la temperatura media de los océanos está subiendo 0,12ºC por década, significativamente superior a los 0,07ºC estimados antes.

Ahora, los investigadores han analizado los nuevos datos por métodos diferentes, como boyas con sensores, medidas radiométricas realizadas por satélite y flotadores del programa Argo y sus análisis han confirmado las nuevas estimaciones de la NOAA. Así pues, el calentamiento global no solo está sucediendo, sino que lo hace a mayor velocidad de la estimada antes.

El segundo de los estudios, realizado por investigadores, también, de la Universidad de California, analiza los efectos del calentamiento global oceánico sobre las mayores corrientes marinas, las cuales distribuyen el calor desde el ecuador y los trópicos a las latitudes del norte. Una de las corrientes más importantes a este respecto es la conocida corriente del Golfo, la cual permite que las temperaturas del norte de Europa en invierno sean tolerables.

Para intentar predecir lo que puede suceder en el futuro, los investigadores elaboran modelos por ordenador que simulan posibles escenarios de acuerdo a diversos parámetros, como la tasa de aumento de la temperatura oceánica, anteriormente medida, o la cantidad de emisiones de CO2 y metano que se estiman van a producirse a lo largo de los años de acuerdo a diferentes escenarios.

Hasta la fecha, estos modelos predecían que la corriente del Golfo permanecería estable. Sin embargo, los nuevos modelos indican que, si se llega a doblar la cantidad de CO2 atmosférico existente antes de la era industrial, lo que no es imposible que llegue a suceder, la corriente desaparecerá en 300 años, causando, paradójicamente, un gran enfriamiento en Europa. 

Fuente (cienciaes.com)

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